Blog de poesía, verso libre...
A la ciudad de Pushkin Cuando escuches el trueno... Cuando la luna es de melón... Dedicatoria El poeta Estamos tan intoxicados uno del otro... Fragmento Hay en la intimidad... La canción de la última cita La musa La tierra natal Llegué a visitar al poeta...
-Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales/ que lavándose las manos se desentienden y evaden/maldigo la poesía de quien no toma partido, partido hasta mancharse.- Tú, conmigo, todo; tú, sin mi, perdida; tú, mujer conmigo, nada...
Y quiero entonces pensar que no estás solo, que te revuelves con los soliloquios que te dicta tu conciencia traicionera. En laberintos micénicos pierden sus almas los ilustres, y la tristeza les invade súbitamente, como un mortal virus que les hace trizas...
A esos poetas malditos que escribieron versos bendecidos! La denominación se debe al libro escrito por Paul Verlaine " Les Poetes Maudits", publicado en 1888. El escritor francés escribe ese texto como una suerte de homenaje a su amigo poeta y amante...
Declino tu ser pretencioso, embriagado de mentira. Así como se desdibujan, los rasgos de lo que fue una cara conocida, como se vuelve irreconocible la voz que alguna vez fue cercana, así, se detiene el recuerdo en un punto no certero, en una pausa que...
La indulgencia. Un punto muerto en tu carencia. Oídos sordos, para no contaminarte. - ¿Es ese tu auspicio?. - Demóstenes, ese es mi nombre. . "El alma se amolda a las costumbres, se piensa como se vive."- Aunque arbitraria,la vida no espera, ingenuidad,...
Jamás vi desierto tan árido, ni cielo tan raso, ni tan huracanado viento, ni tan persistente canto, ni tan negros frutos, ni tan henchida esperanza que tu vanidoso espíritu alcanzara. Entrecortados los ánimos, se arriman a otros soles ardientes que tuestan...
Y es al fin hoy, cuando comenzamos a entender, detenemos las divagaciones constantes que retienen nuestros deseos, alzamos la vista y nos atrevemos a ver aunque no miremos. En perpetua simbiosis con nuestro yo más interno, entrelazamos causas vencidas...
En un interludio de miradas que se pierden entre un Si bemol, así, emprendiste tu huída, asustado entre los trepanadores de almas. Corriste aullando a la estepa dejando atrás la jauría. La luna redonda y grande luce en la clara noche, y tú, solo quieres...
Si es el viento el que ulula bajo el seto espinado, bajo el clamor del llanto, bajo las turbulentas aguas, quiero ceñirlo en un cinto para que ulule en mi oído. Si es el agua la que discurre y corre sobre los ojos cansados y tristes, sobre los gritos...
Los golpes metálicos esparcidos por los brillantes suelos, cómo espejos, se rompen y deforman mi imagen, un carnaval de furia que se escapa tras la máscara y toca el alba de tus sueños. Una palabra.... afilada cómo un hiriente cuchillo, penetra en tu...
Penden los frutos del árbol del tiempo, corazones negros, envenenada fruta madura. No sé cuando morí, fue un día o una noche caulquiera, mientras caminaba al encuentro del deseo. Fue quizás un salvaje áspid alejandrino que de entre la maleza salió, el...
Y es el tiempo del crujir de las hojas bajo los pies, de los días de cobre y las noches de plomo. El tañer de las campanas retumbando en la lejanía... mientras, enfrascados en búsquedas que fructificarán tras la iracunda lucha. Ventiscas que vitorean...
A la orilla, orillita, orilla del Darro, mi niño se baña, y espanta su pena. A la orilla, orillita, orilla del Darro, me diste tu beso, quedando ya preso. A la orilla, orillita, orilla del Darro, camino buscando florecillas y cantos. A la orilla, orillita,...
Si ya cansado el árbol de ser árbol, ha dejado caer el peso de sus ramas al suelo, arrancado sus raices y echado a caminar. Si ya cansada el ave de emigrar, ha construido su nido junto al mar, para aprender a nadar. Si ya cansada mi voz de lamentar, ha...
A la memoria de Margarita Lazcano Guisasola Con sus sienes plateadas, caminaba Margarita por los infinitos pasillos. - Margarita, ¿Dónde vas?_ - Ando y ando, y paseo, caminando junto a el mar hasta el Indamendi llegar. Va cantando Margarita, sobre sus...
No llegaron del sueño, ni de un recóndito deseo, no se apoderaron del ansia, ni salpicaron en las conciencias, no discernieron horizontes, ni apocaron las llamas.... Son aquellos que nos muestran los senderos del camino, que se entrelazan en recodos de...
Puedo sentir cómo se mueven mis entrañas al ritmo callado y lento de la medida del tiempo; Hubo acaso un fluir metamorfoseado en vida que ocupó un rincón de mi espacio... Las hojas secas crujen bajo las plantas de mis pies desnudos, siento su textura,...
Si fuera cuestión del tiempo que se nos escapa, de unas mentes enmarañadas y sufrientes, de unos suspiros enredados en lágrimas, de equivocaciones injustificables que nos desasosiegan los sueños... Como una espiral de indecisión, de incertidumbre bamboleante...
Te diré en un solo sonido de esos que emiten las estranguladas cuerdas vocales, cuando el aire se exhala tras un contenido siglo, bien fuerte, para que los cuchillos corten toda la mentira que te envuelve. Se deformará mi cara como un retrato expresionista...
Cavilar en arduas vacilaciones, con la cabeza baja y la frente alta; urdiendo la trama para la huida sin fin, que te conduce a alucinaciones inocuas suspendidas en el aire, como oníricos pájaros que desaparecen revoloteando alto, hasta perderse de tu...
Si muero porque no muero, si vivo porque no vivo, si quiero porque no quiero, si duele por qué no lloro, si pienso porque no pienso, si callo por qué no hablo, si río porque no río, si a oscuras por qué no a luces. Si yo por qué no tú. Esos muros construidos...
Locuaz y mórbida, exasperada como una interminable espera. De tus cuencas rebosantes, llueven las tardes perdidas. Ensombreces parsimoniosa, mientras se pierden tus pupilas en un lejano horizonte; y yo, distraída, te atraigo otra vez a mi campo. Mientras,...
Puede que intente asesinar mi dolor, narcotizando mi alma, con calmada ironía que atosiga mis sentidos. Quiero entonces sufrir una metamorfosis que me asemeje a la vida añorada y no vivida. Pasaste en ráfaga veloz y rauda, no te detuviste a mirar, y al...
Mi desencuentro con la nada, fue un día cualquiera... de esos en los que los nubarrones negros amenazan con su contenida ira. Estuve perdida, hasta que creí encontrarte. Abrí la puerta, tu en silencio pasaste, no recuerdo bien si hubo palabras inciertas...